La carta de la transformación primordialmente; tiene la imagen de un caballero/cadaver portando una bandera de conquista sobre un campo de cuerpos muertos. Todo esto enfrentado como dos gatos machos leyendose de esquina a esquina con el que ya no escribo poesía desde hace un buen tiempo, pero aun peor: empiezo a confesar que ya no escribo.
La carta de la muerte no significa ningun cambio negativo... quizá el haber construido la tortuga/isla/barco ha hecho que zarpe de mí una parte que creí nunca iba a cambiar: la poesía.
Sin embargo yo siempre he considerado poéticas todas las instalaciones que he realizado porque de ese mundo venian, porque eran/son/seran los objetos que yo necesito para seguir existiendo en este mundo, pero mi poesía era como el lenguaje que los creaba.
Pero la Pushkana parte con una red donde se lleva palabras (pocas, pocas, pocas) porque tampoco puede con todo... espero escribir algo nuevo aunque tome un tiempo.






























