Estoy haciendo escultura, me frustré en pintar; las placas de acuarela luchando contra el "pincel de pelo de marta numero 10" no dejaban sobrevivientes sobre el reverso de papel triplex donde des-acontecia el terrible encuentro. No hice kinder asi que de niño pinté poco, pero maté muchas hormiguitas con los dedos a incentivo de mi Tutor/a o Apoderado para que mejore mi letra.
Estoy haciendo el infierno.
"Los pentagramas son un buen lugar para colgar cadaveres". Con una frase asi terminaba terminaba un poema mio de una vez que ya no sé, porque lo he perdido. Y hace poco fue como acercar el rostro a la ceniza y eleverla con el resople de la respiración. Pensé de nuevo en los pentagramas cuando comprendí que llega un punto en el lenguaje donde las palabras recorren los mismos tuneles para decirse que para oirse.
Los pentagramas tienen manchas, formas raras, grafías, musica esperando ser revelada, música cambiando mientras se revela. Los infiernos tienen pentagramas, todo es parte de un todo mas grande, la cuerda a girar, la masa acariciandose en la masa, agrandándose.
" y no todo gira alrededor de esa nada y no pueden volver a ensordecernos la luz, y el silencio ha desaparecido, y el infierno es musical"
martes, abril 27
martes, marzo 30
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




